Please assign a menu to the primary menu location under menu

Blog Vivanco: #CulturaDeVino
En el blog de Vivanco, entendemos el vino como una forma de vida, desde una perspectiva innovadora y llena de energía, ofreciéndote una experiencia única en torno a la Cultura del Vino.
Cultura

Charlamos con Alberto Corazón, autor de nuestra próxima exposición “Vivanco Suite”

P1000362

ALBERTO CORAZÓN, A SORBOS [Parte 1]

Por Lali Ortega Cerón

“Me gustaría que se me recordara como alguien que estimula a que los demás aprecien lo extraordinaria que es la vida”

Su apellido judío sefardí le va que ni pintado. En el umbral de sus 80 años, su próxima estación vital que le mantiene expectante y optimista, la voz grave de Alberto Corazón sonríe a través del teléfono. Es imposible no contagiarse del torrente vital de este diseñador, escritor y artista multidisciplinar que ha escuchado, e interpretado gráficamente, el alma de medio siglo español. A este Premio Nacional de Diseño 1989 y miembro de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando le debemos, entre otros, los logotipos de la ONCE, el Círculo de Bellas Artes, el Gobierno de La Rioja o Paradores Nacionales.

Su último proyecto es Vivanco Suite. Un reflejo de su particular visión del vino a través de 20 pinturas de diversas técnicas, y formatos, y de un gran mural compuesto por 18 grabados. Un reencuentro con su infancia que ha mantenido al miembro de la Real Academia de Gastronomía, como dice su mujer, ¡pintando furiosamente! El 10 de octubre se inaugurará en el Museo Vivanco de la Cultura del Vino (Briones, La Rioja). Y mientras, en las estaciones de cercanías de Madrid, el logotipo semicircular de Alberto Corazón seguirá guiando amablemente los pasos apresurados de los viajeros, las manos entrelazadas de padres e hijos y los besos fugaces en el andén.

Imagínate el tramo de Cibeles a Sol sin un solo logotipo…

¡Es imposible! Afortunadamente he estado muy activo en la transformación del país, a través del diseño, en instituciones y empresas. ¡Y me gusta muchísimo!

A veces pintas en la oscuridad, como en la quietud de la bodega. ¿Qué aporta la ausencia de luz?

Generalmente son dibujos. Me aporta mucho porque me nutro desde el punto de vista plástico e, inevitablemente, de esa parte del cerebro que conserva muchas memorias. Cierro los ojos, o lo hago en noche cerrada, y es muy estimulante. ¡Voy a pedir que en Vivanco me dejen pintar en la bodega, una noche, a oscuras!

El aroma que aún recuerdas…

Hace un par de años tuvimos que hacer una mudanza tremenda: 40 años de vida. Entre esas cosas que me apetecía trasladar estaban los vinos que había guardado durante años. Me di cuenta de que junto a esas botellas memorables guardaba nítidamente el recuerdo de la compañía (es importantísimo), el aroma, la conversación… Es lo especial que tiene el vino. Me activa mucho la memoria.

Vino  blanco, tinto, rosado…

¡Soy un ecléctico del vino! (Risas) Además de académico de Bellas Artes y esas cosas, soy miembro de la Real Academia de Gastronomía, de lo que estoy muy orgulloso. Una de las peleas continuas que tengo es acabar con el tópico de los maridajes.

Hablando del sentido del gusto, he comprobado que sonríes mientras trabajas, a pesar de la concentración…

(Risas) ¡Qué curioso, no me he dado cuenta! Claro que no me veo… La concentración es una felicidad. La vida a mi alrededor crece cuando estoy creando, es un regalo del que disfruto muchísimo. Soy un artista feliz y muy disfrutón, lo contrario del atormentado. Hay veces que al día siguiente veo un cuadro pintado del día anterior y pienso, ¡caramba, qué bien está! (Risas). Ya tengo una edad para no andarme con tonterías.

Escribes los libros a mano y aún conservas el tipómetro…

¡Soy un desastre, todo lo escribo a mano! Una especie en extinción. (Risas) Para mí es esencial esa conexión mano, cerebro, mano, en la pintura y en la escritura, especialmente cuando es muy personal y reflexiva.

ACOR 1688 (Fot. Manuel Blanco)

ACOR 1688 (Fot. Manuel Blanco)

Diseñaste El Domo… ¿qué es lo mejor de la comunicación entre dos personas?

Hubo un ejercicio muy estimulante, un doble trabajo porque en aquel entonces era el teléfono de última generación, algo muy sofisticado para aquellos tiempos sin móvil. La comunicación es la clave de una sociedad ordenada y de la felicidad personal. Es esencial para nuestra convivencia y calidad de vida. Por eso defiendo el vino. Descorchar una botella es el momento esencial que inicia una conversación llena de confidencias, sinceridad y amabilidad… Comienza a desarrollarse otra historia.

Lo más bonito que te han dicho…

(Risas) Con la editorial Anaya di la vuelta al concepto de libro escolar. Cuando a un alumno le presentan el primer día de clase todo ese material y le dicen que lo debe aprender, esos libros se convierten en una amenaza. Al cabo de 50 años aún me dicen ¡hombre, he estudiado con tus libros! Que un crio de 7 años recuerde al cabo de tanto tiempo mi nombre, que estaba en un cuerpo 6 en una portadilla, es emocionante. Algunos lo completan diciendo… ¡tus libros eran los únicos que no forrábamos! Qué te parece… ¡es una preciosidad!

El diseño viene por encargo. El arte por deseo propio. Qué es más difícil, ¿escuchar o escucharse?

Ninguna tiene dificultad para mí. Lo primero que les digo a los diseñadores es que deben aprender a escuchar. En mi primera reunión con cliente anotaba dos columnas: oportunidades (para desarrollar) y limitaciones (de toda índole). Escuchar es esencial. Escucharte a ti mismo, que es una expresión muy interesante, es lo que significa la creación. Y hay que saber cuándo te estás engañando.

Te conoces bien y quizá podrías ser tu mejor cliente, ¿cómo diseñarías el logotipo que reflejara tu identidad?

(Risas). ¡Ay, ay, ay…! (Pensativo). Tú tienes la obligación de hacerme esa pregunta y yo tengo la obligación de decirte que no tiene respuesta. Acostumbrado a reflejar la identidad de los otros, no se me ha ocurrido nunca. Incluso en los papeles de estudios siempre he puesto títulos, pero no una forma gráfica.

¡Pues no sabes qué contenta estaba con esta pregunta!

(Carcajada) Pensaré en ella y cuando nos veamos el día 10 de octubre te contestaré.

Sin que sirva de precedente (o sí), queda pendiente esa segunda parte, una vez inaugurada la muestra Vivanco Suite que, hasta junio de 2020, nos acercará al abrigo del vino imaginado  Alberto Corazón.

Vivanco
Bodega, Fundación, Experiencias. Compartiendo Cultura de Vino

comentarios

Ven y conócenos
Carretera Nacional 232, 26330. Briones - La Rioja. España

Bodega: +34 941 322 013 / bodega@vivancoculturadevino.es

Fundación: +34 941 322 330 / fundacion@vivancoculturadevino.es

Experiencias: +34 941 322 323 / experiencias@vivancoculturadevino.es

Queremos compartir contigo la Cultura del Vino.

Recibirás nuestra newsletter mensual, en la que te informaremos de ofertas exclusivas, consejos relacionados con el vino y noticias sobre Cultura de Vino.

ENVIAR

Queremos compartir contigo la Cultura del Vino.

Recibirás nuestra newsletter mensual, en la que te informaremos de ofertas exclusivas, consejos relacionados con el vino y noticias sobre Cultura de Vino.

ENVIAR