Blog Vivanco: #CulturaDeVino

En el blog de Vivanco, entendemos el vino como una forma de vida, desde una perspectiva innovadora y llena de energía, ofreciéndote una experiencia única en torno a la Cultura del Vino.

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El cubismo y el vino: una relación artística que transformó la mirada moderna

Cubismo

El cubismo fue uno de los movimientos artísticos más revolucionarios del siglo XX. Transformó la forma de representar la realidad y abrió el camino a las vanguardias que marcarían el arte moderno. Pero, más allá de su innovación formal, el cubismo mantuvo una relación estrecha con los objetos cotidianos. Y entre ellos, el vino ocupó un lugar destacado.

Botellas, copas, o bodegones se convirtieron en elementos habituales en las composiciones cubistas. Objetos sencillos, cargados de significado cultural, que los artistas utilizaron como punto de partida para explorar una nueva forma de mirar.

“Botella de Vino”, Juan Gris (1912-1927)

El cubismo: una nueva manera de representar el mundo

El cubismo nació en los primeros años del siglo XX, principalmente en París, de la mano de artistas como Pablo Picasso y Georges Braque. Su propuesta era radical: abandonar la perspectiva tradicional y representar los objetos desde múltiples puntos de vista al mismo tiempo.

El resultado fue un lenguaje visual fragmentado, construido a partir de planos geométricos y estructuras simplificadas. El artista ya no buscaba copiar la realidad, sino analizarla, descomponerla y reconstruirla.

Este nuevo enfoque encontró en la naturaleza muerta un terreno ideal para la experimentación. Mesas, instrumentos musicales, periódicos, frutas y botellas se convirtieron en protagonistas de las composiciones cubistas.

El cubismo y el vino en las naturalezas muertas

Entre los objetos más representados en el cubismo, el vino aparece de forma recurrente. La botella, la copa o la mesa de café no eran simples elementos decorativos. Representaban la vida moderna, la conversación, el encuentro y la cultura compartida.

Artistas como Pablo Picasso, Georges Braque o Juan Gris utilizaron estos objetos para estudiar la forma, el espacio y el volumen. A través de la fragmentación cubista, la botella o la copa se transformaban en planos, líneas y ritmos visuales.

Etiqueta del vino Vivanco Reserva: “Nature morte”, Juan Gris (1922)

El vino, presente en la vida cotidiana desde hace miles de años, se convertía así en un motivo artístico contemporáneo. 

Por qué el vino fue un objeto ideal para el cubismo

La botella y la copa ofrecían a los artistas cubistas una forma perfecta para experimentar con el espacio y la geometría. Sus curvas, transparencias y reflejos permitían analizar la luz y la estructura desde múltiples ángulos.

Además, se trataba de objetos familiares, presentes en los cafés, los hogares y los espacios de encuentro de la vida urbana. El vino no solo aportaba una forma interesante, sino también un significado cultural ligado a la conversación, la sociabilidad y el placer cotidiano.

En las naturalezas muertas cubistas, la botella deja de ser un simple recipiente para convertirse en una estructura visual: un conjunto de planos que el artista reorganiza sobre el lienzo. El objeto se fragmenta, se superpone y se reconstruye, dando lugar a una nueva realidad pictórica.

Una exposición única: “El vino como pretexto en el cubismo”

Esta relación entre cubismo y vino es el eje central de la nueva exposición de la Fundación Vivanco:
“El vino como pretexto en el cubismo”, presentada en el Centro de la Cultura del Rioja (CCR), en Logroño.

La muestra reúne más de una treintena de obras cubistas procedentes de la Colección Vivanco, y podrá visitarse desde febrero de 2026 hasta febrero de 2028. Se trata de una propuesta singular, ya que es la primera vez a nivel mundial que se realiza una gran exposición que marida el vino y el cubismo: Pablo Picasso, Juan Gris, Georges Braque, Manolo Valdés, Willy L’Eplattenier, entre otros.

“Devoción”, de Willy L’Epplatenier (2014)

La Colección Vivanco y su compromiso cultural

La exposición refleja la profundidad de la Colección Vivanco, resultado de más de cincuenta años reuniendo arte y objetos relacionados con el vino. Este trabajo responde a una vocación clara: compartir la Cultura del Vino desde una perspectiva amplia, donde el arte ocupa un lugar esencial. La Fundación Vivanco, junto a la Bodega y el Museo, forma parte de un proyecto que integra conocimiento, historia, experiencia y creación contemporánea. 

Un diálogo entre arte y vino

“El vino como pretexto en el cubismo” no es solo una exposición sobre un movimiento artístico. Es también una forma de comprender cómo el vino ha estado presente en la creación cultural, incluso en los momentos más innovadores de la historia del arte.

El cubismo cambió la manera de representar la realidad. Y en ese cambio, la botella y la copa se convirtieron en formas, planos y estructuras, pero también en símbolos de una cultura compartida.

Con esta exposición, continuamos nuestra labor de divulgación, acercando el arte y el vino a nuevos públicos y nuevos espacios.

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