¿Qué tienen en común una copa de vino, un sarcófago romano, los dioses del Antiguo Egipto y las creencias sobre el más allá? Mucho más de lo que parece…
El viernes 6 de noviembre, el Museo Vivanco de la Cultura del Vino, en Briones (La Rioja), abrirá sus puertas al caer la noche para descubrir el lado más enigmático de su colección. En torno a la festividad de Todos los Santos, esta visita nocturna al Museo Vivanco explorará los vínculos entre el vino, la muerte, el renacimiento y los rituales de distintas civilizaciones.
La cita, titulada “De leyendas y finados“, forma parte de Vivanco Nocturno, un programa de experiencias culturales y gastronómicas que invita a descubrir el vino desde perspectivas inesperadas. Esta vez, las piezas del Museo hablarán de memoria, símbolos y leyendas, con la luz y las sombras como parte del recorrido.
El lado más misterioso de la Cultura del Vino
A lo largo de la historia, el vino ha sido mucho más que una bebida asociada a la alimentación y la celebración. Desde las primeras civilizaciones, formó parte de ceremonias, banquetes, ofrendas y ritos funerarios.
El Museo Vivanco recorre 8.000 años de relación entre el ser humano y el vino. Sus colecciones muestran cómo la vid y sus frutos adquirieron significados relacionados con la vida, la muerte y la espiritualidad.
La propia vid contribuyó a construir ese imaginario: pierde sus hojas en invierno y vuelve a brotar en primavera. Ese ciclo natural la convirtió en una metáfora del renacimiento y la esperanza de una nueva vida. El color del vino tinto, por su semejanza con la sangre, reforzó también su valor simbólico en diferentes culturas.
Vino, muerte y vida eterna: de Egipto a Dioniso
En el Antiguo Egipto, la muerte no se entendía necesariamente como un final, sino como el comienzo de otro viaje. En las tumbas se depositaban alimentos, recipientes y objetos destinados a acompañar a los difuntos en el más allá. El vino podía formar parte de aquellas ofrendas.
Entre las piezas del Museo destaca la estela funeraria de Sheni-Nefer, de la Dinastía XXII (945-715 a. C.), decorada con una escena de ofrenda ante las divinidades. La colección incluye además representaciones de Osiris, dios vinculado a la muerte y la resurrección, y testimonios con fórmulas mágicas relacionadas con el reinado de Ramsés II, concebidas para facilitar el tránsito al más allá.

En la antigua Grecia, Dioniso, dios del vino y de la vid, encarnó otra dimensión de este universo simbólico. Sus celebraciones y representaciones unían la naturaleza, la fertilidad y la idea de renovación, en paralelo al ciclo anual de la vid.
Sarcófagos, rituales y símbolos escondidos en el Museo
¿Por qué una escena de vendimia podía decorar un sarcófago? La respuesta está en el significado que la vid adquirió para el mundo antiguo: no era solo el origen del vino, sino también un símbolo de transformación y continuidad.
El Museo Vivanco conserva un frontal de sarcófago romano de mármol del siglo III, decorado con una escena de vendimia y una procesión dionisíaca. En el relieve aparecen personajes como Sileno, bacantes y un sátiro, vinculados a la mitología del dios del vino.

También destacan los ritones, recipientes utilizados para verter líquidos en determinados rituales y ofrendas. Algunos adoptaban formas animales. En distintas ceremonias antiguas, el vino tinto llegó a emplearse como sustituto simbólico de la sangre.
Estas piezas revelan cómo el vino se entrelazó con preguntas universales sobre la muerte, el recuerdo y la esperanza de trascender la propia existencia.
“De leyendas y finados”: una visita nocturna al Museo Vivanco
El viernes 6 de noviembre, esas conexiones cobrarán especial protagonismo en “De leyendas y finados“, una experiencia del programa Vivanco Nocturno. Durante una visita guiada de aproximadamente dos horas, el público recorrerá una selección de piezas relacionadas con mitos, ritos funerarios, símbolos de resurrección y creencias sobrenaturales.
Cuando el Museo haya cerrado sus puertas al público habitual, las salas ofrecerán otra manera de mirar la colección: con nuevos relatos, perspectivas y un evocador juego de luces y sombras. Una oportunidad para acercarse al arte y a la historia de la cultura del vino desde un ángulo diferente.

Una experiencia que une cultura, vino y gastronomía
La velada se celebrará al caer la noche, de 19:00 a 00:00 h. Tras el recorrido por el Museo, se degustaran tres vinos de la bodega como si fueran capítulos de un relato: Vivanco Brunes, Colección Vivanco Parcelas de Maturana Tinta y Vivanco Cuvée Inédita Rosado Reserva Extra Brut.
La experiencia se completará con una cena de cinco pases en el Restaurante Vivanco, diseñada especialmente para el maridaje.
Cultura, enología y gastronomía compartirán así una misma noche en Briones.

Para quienes buscan qué hacer en La Rioja en noviembre, “De leyendas y finados” propone un plan diferente: descubrir los misterios que esconden algunos de los objetos más singulares del Museo Vivanco y disfrutar después de una experiencia gastronómica en torno al vino.
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