TERRUÑOS Y VARIEDADES
CON LA INNOVACIÓN EN RIOJA COMO SEÑA DE IDENTIDAD
El compromiso con la innovación en la elaboración de vinos de la DOCa Rioja de Bodegas Vivanco, con Rafael Vivanco al frente, queda patente desde hace años con su investigación de variedades autóctonas de la zona y su adaptación a los mejores terruños de la denominación. A partir de 300 hectáreas de viñedo propio, Bodegas Vivanco combina tradición con vanguardia, dando lugar a alguno de los vinos más originales de esta Denominación de Origen.
Sus monovarietales Colección Vivanco Parcelas de Garnacha, Colección Vivanco Parcelas de Mazuelo, Colección Vivanco Parcelas de Maturana Tinta y Colección Vivanco Parcelas de Graciano, y sus vinos de finca Colección Vivanco 4 Varietales y Colección Vivanco 4 Varietales Dulce de Invierno, han descubierto las inmensas posibilidades de las variedades riojanas para elaborar vinos con personalidad propia, siempre que se cultiven en los terruños apropiados.
No podemos olvidar la reinterpretación de las categorías clásicas de Rioja con vinos de perfil moderno como Vivanco Crianza y Vivanco Reserva, y la incorporación de variedades, como las también autóctonas Tempranillo Blanco y Maturana Blanca, a su Vivanco Lías Finas Viura-Tempranillo Blanco-Maturana Blanca, o la Garnacha Blanca dentro del original coupage de Vivanco Rosé Lías Finas.
Y por último su apuesta por la nuevas categorías de Rioja, implantadas desde 2017 (Viñedo Singular, Vino de Pueblo y Espumoso de Calidad), de las que Bodegas Vivanco fue la primera bodega de Rioja en impulsarlas con vinos de cada una de ellas en el mercado desde el año 2023.
VIVANCO: PRIMERA BODEGA DE RIOJA EN APOSTAR POR LAS TRES NUEVAS CATEGORÍAS DE RIOJA.
No es baladí ser los primeros. Detrás de cada paso que damos en Bodegas Vivanco hay un por qué reflexionado: avanzar y adaptarnos a los nuevos tiempos, reforzando, aún más si cabe, nuestra apuesta por la innovación en todos nuestros vinos.
Cuando en 2017 el Consejo Regulador aprobó la implantación de tres nuevas categorías de Rioja (Espumoso de calidad, Vino de Municipio, ahora de Pueblo, y Viñedo Singular) nuestro corazón latió con fuerza. Teníamos una oportunidad magnífica de volver a mostrar toda la potencialidad de nuestros viñedos y seguir siendo pioneros en la divulgación de la Cultura del Vino a través de estas nuevas categorías. La primera, fue el Espumoso de Calidad.
Con Rafael Vivanco liderando desde la comisión técnica del Consejo Regulador el desarrollo de la nueva normativa, en 2020, en plena pandemia, presentamos el primer espumoso de Rioja reserva, Vivanco Cuvée Inédita Reserva Extra Brut, con su añada 2017. Un año más tarde, en 2021, lanzaríamos su versión rosada, Vivanco Cuvée Inédita Reserva Extra Brut Rosé; el primer espumoso de este color en toda la denominación.
El siguiente paso, casi en paralelo, fue la por entonces denominada categoría de Vino de Municipio, más tarde renombrada como Vino de Pueblo. Fue en 2022 cuando pusimos a Briones en el centro, con Vivanco Brunes 2019. Un tinto Vivanco por los cuatro costados; con la ecología como base e innovación, y el acompañamiento de la variedad Maturana Tinta (10%) al Tempranillo (90%). Dos parcelas de viñedo propio, Orizabal y La Isla, y un mismo objetivo: Poner a Briones y su terruño en el lugar que merece.
Como colofón, en 2023, pusimos todo nuestro esfuerzo en mostrar al mundo la personalidad de dos parcelas únicas situadas en Briones. Así nacían nuestros dos vinos de Viñedo Singular; Vivanco La Isla tinto y Vivanco La Isla blanco Pie Franco. Dos historias que hablan de la particularidad de un lugar y sus circunstancias. Dos vinos que, de nuevo, desde la viticultura ecológica, ponen enfrente al hombre delante de la naturaleza.
VENDIMIA
En Vivanco, todas las uvas se vendimian a mano en pequeñas cajas de 10 kg, para proteger su integridad desde el primer momento. El punto óptimo de recolección se determina mediante la cata parcela a parcela, garantizando así una maduración perfecta.
Una vez en bodega, las uvas se enfrían durante 24 horas en una cámara frigorífica a 3 °C. Esta técnica de maceración en frío permite extraer color y aromas con suavidad, conservando al máximo la personalidad del fruto.